El 23 de abril un diario limeño, en una muestra de discriminación y violencia lingüÃstica, publicó los errores de ortografÃa y de sintaxis de las notas en castellano de la congresista cuzqueña Hilaria Supa.
Cuando he leÃdo lo escrito en Correo me he llenado de rabia e indignación. Se ha descalificado a la congresista Supa porque no tiene una escritura “correcta†del castellano y se ha pretendido que en el parlamento no pueden estar representados todos los peruanos sino solo los que saben leer y escribir “bien†(aunque sabe Dios qué signifique eso). O sea, la palabra no vale sino que “papelito manda†. Yo no creo que es asà y por suerte tampoco el Congreso lo cree y ha condenado al diario Correo y se ha solidarizado con la congresista Supa.
¿Qué derecho tiene el director de Correo de criticar los apuntes personales de una persona? Ninguno, pues. Son los apuntes privados de la congresista y él no tiene que meter sus narices ahÃ. Aldo Mariátegui , que como dice mi amigo Guido Pilares, tiene una escritura “francamente procaz y paquidérmicaâ€, se las ha dado de “auditor de la escritura.†Llama la atención que quien califica a la congresista Supa de tener “un nivel de instrucción tan elemental†no se distingue por ser una persona muy instruida. AsÃ, por ejemplo, escribe:
“Pues aquà lo que se pone realmente en debate es si es sano para el paÃs que pueda acceder al Congreso alguien con un nivel cultural tan bajo, cuya ortografÃa y gramática revelan serias carencias.â€
Una persona medianamente instruida sabe que nivel cultural no tiene nada que ver con manejo de código escrito.
Si tanto le preocupa la correcta redacción a Mariátegui, pues que se “afane†con la de sus escritos públicos y no se meta en los escritos privados de otros. Digo esto porque, por ejemplo, en esa nota escribe:
“No estamos en contra de que las personas elijan a congresistas con quienes se identifiquen, pero tampoco se puede ir a extremos y menos dejar de lado el mérito académico y la preparación. Por eso el voto debe ser voluntario y además debe haber requisitos extras para ser congresista, como grado universitario (aunque… ¿cómo escribirá la congresista humalista y abogada MarÃa Sumire?). Si no, vamos a acabar en una oclocracia, como los griegos denominaban a la degeneración de la democracia.â€
“Por esoâ€, si recuerdan sus clases de secundaria, es un conector textual que relaciona ideas de antecedente-consecuente. Si vemos este párrafo, no encontramos esa relación entre la idea sobre a quienes se puede elegir como congresista y la idea de que el voto sea voluntario. (?)
Martha Hildebrandt, que es una de los congresistas que votó en contra del comunicado de rechazo a lo publicado por correo, afirmó que se ha querido “distorsionar todo†y se ha querido decir que a la congresista Supa la han discriminado como quechuahablante y el quechua no está sobre la mesa. “La cuestión es que ella no ha sido discriminada como quechuahablante. Ese es mi punto de vista que sostengo como lingüista†dijo la congresista Hildebrandt a RPP.
Yo no le veo sustento lingüÃstico (es decir, sustento en la disciplina lingüÃstica) a lo que dice la congresista Hildebrandt y creo que la señora está equivocada. No se ha querido distorsionar nada. Se ha llamado la atención sobre el hecho de que la congresista Supa es quechuhablante, que a ella NADIE le enseñó castellano, que lo aprendió “a la fuerza†como muchos quechuahablantes. La congresista Hilaria Supa, al igual que muchos de los que tienen en el quechua su lengua materna, cuando habla castellano confunde las vocales (hablo de confusión vocálica porque no viene a cuento extenderse aquà en este rasgo de la “motosidadâ€). A la congresista Supa NADIE le ha enseñado a escribir. Ella ha aprendido sola y es ESPERABLE que escriba en castellano con esas “confusiones vocales “ y es por ello pues que sus notas consignaban: “De la rePoBleca si Discotio lasituasion de Brai†.
Una muestra explÃcita de que sà se trata de discriminación por el hecho de ser quechuhablante la encontramos en esta frase de Mariátegui: “ debe haber requisitos extras para ser congresista, como grado universitario (aunque… ¿cómo escribirá la congresista humalista y abogada MarÃa Sumire?) No es casualidad que Mariátegui se pregunte por la escritura en castellano de otra quechuhablante.