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 EN ES FR PT 

 DESDE NUESTRA PANAMAZONÍA…

  1. Abrazados frente al río Guamá, en el gran encuentro donde hemos confluido las diversidades que habitamos la Panamazonía, los pueblos indígenas, negros, quilombolas, campesinos, ribereños, urbanos, de géneros y edades de los 9 países de la cuenca amazónica: Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guyana Francesa, reafirmamos el andar que hace 20 años, desde el I Encuentro como Foro Social Panamazónico, iniciamos con la esperanza por “Otro mundo posible”. No podíamos imaginar que el mundo sería peor que el mundo que conocimos entonces.

  2. Hoy, la Amazonía está en su peor momento, devastada por gobiernos para quienes la naturaleza es una mercancía, y los derechos de los pueblos no tienen validez. Hasta hoy, ningún gobierno ha garantizado el pleno ejercicio de los derechos de los pueblos amazónicos por la defensa de la madre naturaleza. En esta situación, es necesario hacer un llamado a los movimientos sociales y apelar a la creatividad, aprender de los errores y seguir luchando.

  3. Lo que ayer percibíamos como amenazas, hoy son realidades derivadas de un sistema de opresión múltiple: patriarcal, racista, capitalista y colonial, que ha ubicado a la gran cuenca amazónica como su más reciente frontera de expansión, poniendo en riesgo a todas las formas de vida y a quienes las defienden.
    Bajo la falsa premisa del desarrollo, el extractivismo tanto el cauchero, maderero, petrolero, la agroexportación, las grandes hidroeléctricas y la megaminería, ha avanzado sobre los distintos territorios amazónicos, y se han insertado en modelos de conservación colonial, incluyendo propuestas de mercantilizar elementos del bioma. Con este pretexto se están militarizando los territorios, saqueando los bienes comunes para generar ganancias, profundizando la inequidad social, las violencias estructurales y fácticas para la pluralidad de la población en la Panamazonía, que hoy ve cómo se destruye y envenena la vida toda.

  4. La actual crisis climática y su amenaza civilizatoria, consecuencia del modelo de desarrollo, ha empujado al ecosistema amazónico al punto de no retorno, que amenaza con la pérdida irreparable del bosque tropical más importante del planeta y hogar de más de 50 millones de personas junto a una buena parte de la biodiversidad planetaria. Si no paramos esta tendencia ahora, mañana será la muerte para la región panamazónica, vital para frenar el calentamiento global y garantizar la vida en el planeta. El tiempo se agota.

  5. Las mujeres indígenas, campesinas, negras, quilombolas, populares y de ciudad, mujeres trans y lesbianas, fuerza de resistencia en defensa de la vida, continúan siendo violentadas por la acción y omisión de los Estados, los fundamentalismos políticos y religiosos, el patriarcado, el racismo, la militarización, la corrupción arraigada e instalada en nuestra sociedad, el capitalismo que mediante las empresas transnacionales y fuerzas económicas expropian impunemente a los territorios, la violación de los cuerpos, la trata, el control de las personas y modos de vida, la violencia sexual, el feminicidio, la violación de los derechos sexuales y reproductivos, los ataques a la diversidad, la disidencia sexual y de género.

  6. Toda la cuenca vive una situación de guerra no convencional, con participación de fuerzas militares de los Estados, paramilitares, milicianos y narcotraficantes que actúan en conexión con grandes intereses económicos. Se añade a esto, medidas coercitivas unilaterales, bloqueos financieros, económicos y amenazas militares impuestas por grandes poderes globales y grupos fundamentalistas.

  7. Reiteramos que, aunque los peligros se han acentuado, las luchas y resistencias han adquirido una fuerza sin precedentes, desde la vivencia de las espiritualidades de nuestros pueblos, que deben seguir creciendo como hijos de la madre amazonía. En este sentido, los pueblos de la Panamazonía se organizan, se juntan, luchan por sus territorios y culturas, para hacer posible un futuro. Así avanzan las luchas anti-racistas, anti-patriarcales y anti-coloniales. Manteniendo el optimismo que nos ha caracterizado, pero con un realismo que nos obliga a demandar lo (im)posible. Ese otro mundo es posible.

    EXPRESAMOS NUESTRA PROPUESTA POLÍTICA

  8. Exigimos un modelo político, social y económico que priorice la integridad de nuestra casa común, que reconozca y respete los territorios y el ejercicio pleno de los derechos de los pueblos amazónicos y los derechos de la Naturaleza.

  9. Recuperar, valorizar y proteger los saberes de hombres y mujeres y formas de organización ancestrales de nuestros pueblos para el cuidado y la gestión del agua, la protección de sus territorios, que incluyen nuestros ríos limpios y libres de megaproyectos. Reafirmamos el respaldo del Foro Social Pamamazónico a la propuesta de Declaración Universal de los derechos de los Ríos, que complementa los avances legales en diversos países en el reconocimiento de los derechos inherentes de los ríos, como parte de los derechos de la Naturaleza, que convergen con los saberes ancestrales de los pueblos indígenas amazónicos, quienes saben que los ríos son seres vivos, cuya salud y libertad está inseparablemente ligada a la de las comunidades humanas, biodiversas, climáticas y espirituales, hoy amenazadas por proyectos depredadores y contaminantes, energéticos, mineros, petroleros y de transportes, entre otros, de carácter suicida y que deben ser detenidos y erradicados.

  10. Nuestras alternativas para una tierra sin mal son la producción diversificada agropecuaria y forestal en armonía con la naturaleza, la agroforestería, la agroecología, los proyectos para la producción y el consumo local, la gestión comunitaria de los bienes comunes, de los bosques y el territorio, el uso de semillas nativas, el ecoturismo comunitario, los proyectos de energías alternativas, el cuidado y gestión integral y participativo de las cuencas y las biorregiones y muchas otras iniciativas centradas en la vida y no en la mercantilización de la naturaleza.

  11. Proponemos articular esfuerzos y luchas en defensa de los territorios de la Panamazonía y la vida, así como con otros movimientos sociales en otras regiones del mundo contra el modelo económico neoliberal patriarcal, colonial, racista que vulnera todos nuestros derechos individuales y colectivos, contra la corrupción y contra los fundamentalismos políticos, económicos, socio culturales y religiosos.

  12. Conminamos a los gobiernos de países panamazónicos que pongan en práctica sus discursos contra la crisis climática y los derechos de la Madre Tierra, con medidas reales contra la deforestación, la degradación y el aumento de emisiones, y no con maquillajes de las llamadas economías verdes. Exigimos que cumplan y fortalezcan sus compromisos asumidos a nivel internacional.

  13. Promover el ejercicio del autogobierno y la autodeterminación de los pueblos indígenas, negros, quilombolas, campesinos, ribereños que permitan el ejercicio de una gestión pública sobre la base de su visión, normas y procedimientos propios; para esto, se requiere, entre otros asuntos, la implementación de mecanismos adecuados a las nuevas formas de planificación que garanticen sus formas de vida, respetando las cosmovisiones. Sin autogestión territorial de los pueblos, no hay futuro para la Amazonía, ni para el mundo. Exigimos que los Estados cumplan a cabalidad los veredictos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Además, el veredicto de Kalina y Lokono de 2015 pronunciado por la OAS debe ser ejecutado por el gobierno de Surinam. Finalmente, exigimos la autodeterminación de la Guyana ocupada por Francia. Nuestra cuenca amazónica no estará completa hasta lograr su descolonización.

  14. Rechazamos las políticas públicas extractivistas de los gobiernos que atentan contra la vida y la naturaleza. Exigimos el cumplimiento del acuerdo 169 de la OIT y que se firme, ratifique, respete e implemente el derecho a la consulta y consentimiento libre, previo e informado, que incluye el derecho de veto por objeción de conciencia cultural en el marco de la libre determinación de los pueblos y demandamos mantener los hidrocarburos en el subsuelo y una Amazonía libre de minería.

  15. Exigir a los gobiernos la plena titularidad y garantía jurídica de los territorios de los pueblos y comunidades, incluyendo el subsuelo, para que tengan protección permanente contra la extracción de minerales e hidrocarburos, para que no violen nuestra madre tierra, para cuidar los espíritus del bosque, y asegurar el Buen Vivir de los seres humanos y todas las formas de vida.

  16. Condenar y rechazar la implementación de medidas coercitivas; como cualquier forma de bloqueo político, económico, financiero y diplomático que pesan sobre cualquier país de nuestra Cuenca Amazónica, ya que son acciones políticas criminales que afectan a nuestros pueblos.

  17. Asumir la defensa radical de los derechos de los pueblos de la Panamazonía a la educación, la comunicación y la salud desde una perspectiva popular, intercultural, comunitaria, crítica y decolonial.

  18. Las mujeres de la Panamazonía apostamos por la reinvención y construcción colectiva de la democracia que queremos. Llamamos a todos los pueblos y organizaciones de la Amazonía a incluir
    en sus agendas acciones que corrijan las desigualdades y relaciones de poder que persisten y afectan nuestras vidas, cuerpos y territorios. Esta articulación debe ser encaminada a la incidencia en espacios internacionales que puedan hacer recomendaciones a los Estados frente a la urgencia de la inclusión de acciones concretas que respondan a la transformación de las violencias que afectan a las mujeres amazónicas y andinas.

  19. Respaldamos con firmeza las cartas de los Pre-FOSPA realizados en cada país y las conclusiones de las Casas de Saberes y Sentires (Casa de la Madre Tierra, Casa de las Resistencias de las Mujeres, Casa de los Bienes Comunes de la Naturaleza, Casa de los Pueblos Indígenas y Derechos y la Casa de Territorios y Autogobierno).

  20. Ratificamos la importancia de las iniciativas de acción como instrumentos de movilización para lograr los objetivos del proceso FOSPA. Sólo es posible generar procesos de transformación si nuestras organizaciones de la Panamazonía nos adherimos y articulamos en estas acciones.

  21. Respaldamos al Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza que llegó en caravana a Belém trás recorrer territorio Xingú y Carajás. Hacemos nuestro su planteamiento: que la Amazonía es un ente vivo y amenazado, sujeto de derechos, al cual las empresas, en complicidad de los estados, le han declarado la guerra, y las comunidades indígenas, asentamientos, campamentos, comunidades locales, tradicionales, campesinos, quilombolas, ribereños, los pueblos indígenas, rurales y urbanos, son quienes están en la primera línea de este enfrentamiento, y sus derechos deben ser garantizados. A su vez resaltar las múltiples iniciativas de restauración integral, moratoria extractivista y transición ecológica que promueven las comunidades.

  22. Somos Naturaleza y somos más de 37 países que reconocen a varios niveles los derechos de la Naturaleza, incluyendo los derechos de la Amazonía. En Brasil, son 4 municipios que aprobaron este reconocimiento y 4 Estados más lo están debatiendo, incluyendo a Belém sede del Décimo Foro Social Panamazónico (FOSPA). En ese sentido, celebramos la creación y lanzamiento del Frente Parlamentario Global por los Derechos de la Naturaleza compuesto por autoridades indígenas y no indígenas de todo el mundo, que busca que este cambio de paradigma se extienda más rápida y directamente con políticas públicas que reconozcan a la naturaleza como sujeto de derechos.

    Y PLANTEAMOS LAS SIGUIENTES ACCIONES:

  23. Declarar el Estado de Emergencia Climática en la Panamazonía y su cumplimiento permanente para permitir su restauración activa y la protección de su biodiversidad, en coordinación con los pueblos amazónicos y avanzar hacia un nuevo paradigma de relacionamiento con la naturaleza.
    Los avances hacia un cambio de paradigma serán nuestra mejor herencia. Este demandará la transferencia de significativos recursos para la restauración y cuidado de la Cuenca y la transformación del comercio internacional de commodities de la economía regional, privilegiando la producción y comercialización de bienes climáticamente compatibles con el ecosistema amazónico restringiendo la exportación de carne, soya, madera, minerales, hidrocarburos y derivados a los mercados de Europa, Asia, Norteamérica y otros.

  24. Respaldar el veredicto del III Tribunal ético en defensa de los cuerpos y territorios de las mujeres amazónicas y andinas, que continuará sesionando e investigando los casos allí presentados. Continuaremos fortaleciendo este escenario de visibilización e incidencia internacional que ha permitido enfocar los múltiples impactos del sistema de discriminación en las vidas, cuerpos y territorios de las mujeres, siendo la violencia, en sus distintas manifestaciones, la que emerge como resultado del actual poder capitalista patriarcal y colonial y racista.

  25. Impulsar la educación, investigación y comunicación como pilares de los procesos de transformación en los territorios de la Panamazonía, promoviendo escenarios propios que cualifiquen las luchas y acciones de incidencia con los Estados, mediante la elaboración de mapeos y sistematizaciones de experiencias transformadoras, populares, interculturales y comunitarias con énfasis panamazónico, fomentando el interaprendizaje, la promoción de estudios y la investigación-acción participativa y transformadora.

  26. Garantizar el objetivo común de cero deforestaciones reales y la promoción del tratado de no proliferación de los combustibles fósiles, que permita dejar el petróleo bajo el suelo y avanzar hacia la transición energética popular.

  27. Impulsar el reconocimiento de los derechos inherentes de los Ríos, como parte de los derechos de la Madre Naturaleza, para erradicar sus depredaciones y contaminaciones y fluyan libres, limpios, en armonía espiritual y biodiversa con los pueblos.

  28. Fortalecer la iniciativa de acción en defensa de los cuerpos y territorios de las mujeres amazónicas y andinas, como columna vertebral de nuestras apuestas colectivas que den respuesta a la ofensiva del patriarcado, los fundamentalismos políticos y religiosos, el capitalismo y racismo, que afecta con mayor fuerza a las mujeres indígenas, negras y campesinas que habitan la Cuenca Amazónica.
    Desde allí continuar la visibilización de estas realidades y la incidencia mediante campañas y movilizaciones en defensa de la vida de las mujeres amazonicas y andinas y el rechazo a toda forma de discriminación y violencia contra sus cuerpos y territorios.

  29. Apoyar la realización de un Encuentro amazónico de autonomías y autogobierno; que apoye la conformación de guardias indígenas, quilombolas y campesinas y otras comunidades tradicionales para la autoprotección de los territorios, viabilizando su sostenibilidad efectiva.

  30. Impulsar la articulación para lograr campañas permanentes, locales y globales:
    – Que ayuden a frenar la exportación de productos que promueven la contaminación y deforestación de la Amazonía.
    – Que enfrenten el hambre, promoviendo la seguridad alimentaria en la Panamazonía.
    – Que velen por la vida y la protección de defensores y defensoras de la naturaleza, denunciando y enfrentando, en todos los países de la Panamazonía, su persecución, criminalización, judicialización, amenazas, desapariciones y asesinatos por parte de quienes son los nuevos traficantes y depredadores de los bosques, mafias y sicarios que afectan la vida de los pueblos y otras formas de vida. La solidaridad entre nuestros pueblos debe ser efectiva y afectiva con ellos y ellas; nuestra incidencia debe ser sostenida para que los estados garanticen su vida desde la ratificación y cumplimiento del Acuerdo de Escazú, condenando a los victimarios y honrando a los mártires.
    – Que velen por la autodeterminación de Guyana colonizada por Francia.

  31. Promover el comercio de bienes que se producen en sistemas compatibles y en armonía con la Amazonía. Nuestras alternativas incluyen la agroforestería ecológica, la agricultura familiar campesina y la gestión comunitaria de la selva, para el reemplazo de la economía de destrucción de la amazonía por una economía de los bosques.

  32. Impulsar Asambleas de la Tierra para hacer frente a la captura corporativa y al fracaso de las conferencias de las Naciones Unidas sobre clima, biodiversidad y sistemas alimentarios, que no dan respuesta efectiva a la crisis climática y ecológica.

  33. Gestar nuevas formas de integración regional, a partir de la consolidación de un bloque de países amazónicos que permita avanzar hacia el postextractivismo en la Amazonía.

  34. Exigir el compromiso de los Estados en la construcción de mecanismos regionales que garanticen el respeto al libre tránsito de los habitantes de la Cuenca Amazónica en todos los países que la componen.

  35. Apoyamos la resolución de los jueces y las juezas del Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza que plantearon realizar un Tribunal de Derechos de la Naturaleza en Canadá, de donde proviene el capital del proyecto Belo Sun que se quiere desarrollar en la vuelta grande de Xingú, para visibilizar y denunciar en el origen, como sus recursos se están utilizando para la destrucción de la Amazonía.

  36. Convocamos a la diversidad de organizaciones que trabajan por la defensa y el cuidado integral de la Amazonía, a continuar fortaleciendo sus capacidades transformadoras en procesos de articulación alrededor de las Iniciativas de Acción del FOSPA.
    El FOSPA continuará tejiendo alianzas con los diferentes movimientos sociales en el mundo con el propósito de ampliar las acciones por la superación de la crisis humanitaria, ambiental y climática, e incidir en las instancias gubernamentales de carácter internacional para la adopción de políticas que sean consecuentes con este propósito global.

El 31 de julio 2022, en Belém do Pará, Brasil,
capital de la resistencia, trinchera de los pueblos.
“TEJIENDO La ESPERANZA EN LA PANAMAZONIA”

 

 

 

X FÓRUM SOCIAL PANAMAZÔNICO -FOSPA- 28, 29, 30 e 31 de julho – Belém do Pará, Brasil

DA NOSSA PANAMAZÔNIA…

  1. Abraçados em frente ao Rio Guamá, no grande encontro onde convergiram as diversidades que habitam a Pan-Amazônia, as faixas indígenas, negras, quilombolas, camponesas, ribeirinhas, urbanas, de gênero e de idade dos 9 países da bacia amazônica: Brasil, Bolívia, Peru, Equador, Colômbia, Venezuela, Guiana, Suriname e Guiana Francesa, reafirmamos o caminho que há 20 anos, desde o Primeiro Encontro como Fórum Social Pan-Amazônico, iniciamos com a esperança de "Outro mundo possível ". Não podíamos imaginar que o mundo seria pior do que o mundo que conhecíamos então.
  2. Hoje, a Amazônia está em seu pior momento, devastada por governos para quem a natureza é uma mercadoria e os direitos do povo são inválidos. Até hoje, nenhum governo garantiu o pleno exercício dos direitos dos povos amazônicos de defesa da Mãe Natureza. Nessa situação, é preciso convocar os movimentos sociais e apelar à criatividade, aprender com os erros e continuar lutando.
  3. O que ontem percebíamos como ameaças, hoje são realidades derivadas de um sistema de opressão múltipla: patriarcal, racista, capitalista e colonial, que colocou a grande bacia amazônica como sua mais recente fronteira de expansão, colocando em risco todas as formas de vida e aqueles que defendê-los. Sob a falsa premissa do desenvolvimento, o extrativismo, tanto da borracha, da madeira, do petróleo, da agroexportação, das grandes hidrelétricas e da megamineração, avançou sobre os diversos territórios amazônicos e se inseriu em modelos de conservação colonial, incluindo propostas de mercantilização elementos do bioma. Com esse pretexto, os territórios estão sendo militarizados, saqueando bens comuns para gerar lucros, aprofundando a desigualdade social,, las violencias estructurales y fácticas para la pluralidad de la población en la Panamazonía, que hoy ve cómo se destruye y envenena la vida toda.
  4. A atual crise climática e sua ameaça civilizatória, consequência do modelo de desenvolvimento, levaram o ecossistema amazônico a um ponto sem volta, que ameaça a perda irreparável da floresta tropical mais importante do planeta e que abriga mais de 50 milhões de pessoas juntamente com boa parte da biodiversidade planetária. Se não pararmos com essa tendência agora, amanhã será a morte da região pan-amazônica, vital para conter o aquecimento global e garantir a vida no planeta. O tempo se esgota.
  5. Mulheres indígenas, camponesas, negras, quilombolas, populares e urbanas, mulheres trans e lésbicas, força de resistência em defesa da vida, continuam sendo violadas pela ação e omissão dos Estados, fundamentalismo político e religioso, patriarcado, racismo, militarização , corrupção enraizada e instalada em nossa sociedade, capitalismo que por meio de empresas transnacionais e forças econômicas expropria impunemente territórios, violação de corpos, tráfico, controle de pessoas e modos de vida, violência sexual, feminicídio, violação de direitos sexuais e reprodutivos, ataques sobre diversidade, dissidência sexual e de gênero.
  6. Toda a bacia vive uma situação de guerra não convencional, com a participação de forças militares estaduais, paramilitares, milicianos e narcotraficantes que atuam em conexão com grandes interesses econômicos. Acrescente-se a isso medidas coercitivas unilaterais, bloqueios financeiros e econômicos e ameaças militares impostas por grandes potências globais e grupos fundamentalistas.
  7. Reiteramos que, embora os perigos tenham aumentado, as lutas e resistências adquiriram força sem precedentes, a partir da experiência das espiritualidades de nossos povos, que devem continuar crescendo como filhos da mãe amazônica. Nesse sentido, os povos da região pan-amazônica se organizam, se unem, lutam por seus territórios e culturas, para viabilizar um futuro. É assim que avançam as lutas antirracistas, antipatriarcais e anticoloniais. Mantendo o otimismo que nos tem caracterizado, mas com um realismo que nos obriga a exigir o (im)possível. Esse outro mundo é possível.

EXPRESSAMOS NOSSA PROPOSTA POLÍTICA

8. Exigimos um modelo político, social e econômico que priorize a integridade da nossa casa comum, que reconheça e respeite os territórios e o pleno exercício dos direitos dos povos amazônicos e os direitos da Natureza.

9. Recuperar, valorizar e proteger os saberes de homens e mulheres e as formas ancestrais de organização de nossos povos para o cuidado e gestão da água, a proteção de seus territórios, que incluem nossos rios limpos e livres de megaprojetos.Reafirmamos el respaldo del Foro Social Pamamazónico a la propuesta de Declaración Universal de los derechos de los Ríos, que complementa los avances legales en diversos países en el reconocimiento de los derechos inherentes de los ríos, como parte de los derechos de la Naturaleza, que convergen con los saberes ancestrales de los pueblos indígenas amazónicos, quienes saben que los ríos son seres vivos, cuya salud y libertad está inseparablemente ligada a la de las comunidades humanas, biodiversas, climáticas y espirituales, hoy amenazadas por proyectos depredadores y contaminantes, energéticos, mineros, petroleros y de transportes, entre otros, de carácter suicida y que deben ser detenidos y erradicados.

10. Nossas alternativas para uma terra sem mal são a produção agrícola e florestal diversificada em harmonia com a natureza, agrofloresta, agroecologia, projetos de produção e consumo local, manejo comunitário de bens comuns, florestas e território, uso de sementes nativas, ecoturismo comunitário , projetos de energias alternativas, atenção e gestão integral e participativa de bacias e biorregiões, e muitas outras iniciativas voltadas para a vida e não para a mercantilização da natureza.

11. Propomos articular esforços e lutas em defesa dos territórios da região pan-amazônica e da vida, bem como com outros movimentos sociais de outras regiões do mundo contra o modelo econômico neoliberal patriarcal, colonial, racista que viola todas as nossas direitos individuais e coletivos, contra a corrupção e contra os fundamentalismos políticos, econômicos, socioculturais e religiosos.

12. Instamos os governos dos países da Pan-Amazônia a colocarem em prática seus discursos contra a crise climática e os direitos da Mãe Terra, com medidas reais contra o desmatamento, a degradação e o aumento das emissões, e não com a chamadas economias verdes. Exigimos que cumpram e reforcem os compromissos assumidos a nível internacional.

13. Promover o exercício do autogoverno e autodeterminação dos povos indígenas, negros, quilombolas, camponeses e ribeirinhos que permitam o exercício da gestão pública a partir de sua própria visão, normas e procedimentos; Para isso, é necessária, entre outras questões, a implementação de mecanismos adequados às novas formas de planejamento que garantam seus modos de vida, respeitando as visões de mundo. Sem autogestão territorial dos povos, não há futuro para a Amazônia, nem para o mundo. Exigimos que os Estados cumpram integralmente os veredictos da Corte Interamericana de Direitos Humanos. Além disso, o veredicto de Kalina e Lokono de 2015 pronunciado pela OEA deve ser executado pelo governo do Suriname. Finalmente, exigimos a autodeterminação da Guiana ocupada pela França.Nuestra cuenca amazónica no estará completa hasta lograr su descolonización.

14. Rejeitamos as políticas públicas extrativistas de governos que ameaçam a vida e a natureza. Exigimos o cumprimento do acordo 169 da OIT e que seja assinado, ratificado, respeitado e implementado o direito à consulta e ao consentimento livre, prévio e informado, que inclui o direito de veto por objeção de consciência cultural no âmbito da autodeterminação. povos e exigimos manter os hidrocarbonetos no subsolo e uma Amazônia livre de mineração.

15. Exigir dos governos a plena propriedade e garantia legal dos territórios dos povos e comunidades, inclusive o subsolo, para que tenham proteção permanente contra a extração de minerais e hidrocarbonetos, para que não violem nossa mãe terra, para cuidar dos espíritos da floresta e garantir o Bem Viver dos seres humanos e de todas as formas de vida.

16. Condenar e rejeitar a implementação de medidas coercitivas; como qualquer forma de bloqueio político, econômico, financeiro e diplomático que pesa sobre qualquer país de nossa Bacia Amazônica, pois são ações políticas criminosas que afetam nossos povos.

17. Assumir a defesa radical dos direitos dos povos da região pan-amazônica à educação, comunicação e saúde a partir de uma perspectiva popular, intercultural, comunitária, crítica e decolonial.

18. As mulheres da região Pan-Amazônica estão comprometidas com a reinvenção coletiva e a construção da democracia que queremos. Convocamos todos os povos e organizações da Amazônia a incluir em suas agendas ações que corrijam as desigualdades e relações de poder que persistem e afetam nossas vidas, corpos e territórios. Essa articulação deve ser direcionada à incidência nos espaços internacionais que possam fazer recomendações aos Estados diante da urgência da inclusão de ações concretas que respondam à transformação da violência que atinge as mulheres amazônicas e andinas.

19. Apoiamos firmemente as cartas do Pré-FOSPA realizadas em cada país e as conclusões das Casas do Saber e Sentires (Casa da Mãe Terra, Casa da Resistência das Mulheres, Casa dos Bens Comuns da Natureza, Casa dos Povos Indígenas e Direitos e a Casa dos Territórios e Autogoverno).

20. Ratificamos a importância das iniciativas de ação como instrumentos de mobilização para alcançar os objetivos do processo FOSPA. Só é possível gerar processos de transformação se nossas organizações da Pan-Amazônia aderirem e se articularem nessas ações.

21. Apoiamos o Tribunal Internacional dos Direitos da Natureza que chegou a Belém em caravana após percorrer o território do Xingu e Carajás. Apoiamos sua abordagem: que a Amazônia é uma entidade viva e ameaçada, sujeita a direitos, sobre a qual as empresas, em cumplicidade com os estados, declararam guerra, e as comunidades indígenas, assentamentos, acampamentos, comunidades locais, tradicionais, camponeses, quilombolas, ribeirinhos, indígenas, rurais e urbanos, estão na linha de frente desse enfrentamento, e seus direitos devem ser garantidos. Ao mesmo tempo, destacar as múltiplas iniciativas de restauração integral, moratória extrativista e transição ecológica promovidas pelas comunidades.

22. Somos a Natureza e somos mais de 37 países que reconhecem os direitos da Natureza em vários níveis, inclusive os direitos da Amazônia. No Brasil, há 4 municípios que aprovaram esse reconhecimento e mais 4 Estados estão em debate, incluindo Belém, sede do X Fórum Social Pan-Amazônico (FOSPA). Nesse sentido, comemoramos a criação e o lançamento da Frente Parlamentar Global pelos Direitos da Natureza, formada por autoridades indígenas e não indígenas de todo o mundo, que busca difundir essa mudança de paradigma de forma mais rápida e direta com políticas públicas que reconheçam natureza como sujeito de direitos.

E PROPOMOS AS SEGUINTES AÇÕES:

23. Declarar o Estado de Emergência Climática na região Pan-Amazônica e seu permanente cumprimento para permitir sua restauração ativa e a proteção de sua biodiversidade, em coordenação com os povos amazônicos e caminhar para um novo paradigma de relação com a natureza. Avanços em direção a uma mudança de paradigma serão nosso melhor legado. Isso exigirá a transferência de recursos significativos para a restauração e cuidado da Bacia e a transformação do comércio internacional de commodities da economia regional, favorecendo a produção e comercialização de bens que sejam climaticamente compatíveis com o ecossistema amazônico, restringindo a exportação de carnes, soja, madeira, minerais, hidrocarbonetos e derivados para os mercados da Europa, Ásia, América do Norte e outros.

24. Apoiar o veredicto do III Tribunal Ético em defesa dos corpos e territórios das mulheres amazônicas e andinas, que continuará realizando sessões e investigando os casos ali apresentados. Continuaremos fortalecendo esse cenário de visibilidade e incidência internacional que tem possibilitado enfocar os múltiplos impactos do sistema de discriminação nas vidas, corpos e territórios das mulheres, com a violência, em suas diferentes manifestações, surgindo como resultado do atual poder capitalista patriarcal, colonial e racista.

25. Promover a educação, a pesquisa e a comunicação como pilares dos processos de transformação nos territórios da região Pan-Amazônica, promovendo cenários próprios que qualifiquem as lutas e ações de advocacia junto aos Estados, por meio da elaboração de mapeamento e sistematização de ações transformadoras, populares experiências, interculturais e comunitárias com ênfase pan-amazônica, promovendo a interaprendizagem, a promoção de estudos e pesquisa-ação participativa e transformadora.

26. Garantir o objetivo comum de desmatamento real zero e a promoção do tratado de não proliferação de combustíveis fósseis, que permite deixar o petróleo debaixo da terra e avançar para a transição energética popular.

27 Impulsar el reconocimiento de los derechos inherentes de los Ríos, como parte de los derechos de la Madre Naturaleza, para erradicar sus depredaciones y contaminaciones y fluyan libres, limpios, en armonía espiritual y biodiversa con los pueblos.

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27. Fortalecer a iniciativa de ação em defesa dos corpos e territórios das mulheres amazônicas e andinas, como espinha dorsal de nossos compromissos coletivos que respondem à ofensiva do patriarcado, do fundamentalismo político e religioso, do capitalismo e do racismo, que atinge com maior força as mulheres indígenas, negras e camponesas que habitam a Bacia Amazônica.
A partir daí, continuar conscientizando essas realidades e advogando por meio de campanhas e mobilizações em defesa da vida das mulheres amazônicas e andinas e pelo repúdio a todas as formas de discriminação e violência contra seus corpos e territórios.

28. Apoiar a realização de um encontro amazônico de autonomias e autogoverno; que apoie a formação de guardas indígenas, quilombolas e camponesas e outras comunidades tradicionais para a autoproteção dos territórios, viabilizando sua efetiva sustentabilidade.

29. Promover a coordenação para realizar campanhas permanentes, locais e globais: – Que ajudem a impedir a exportação de produtos que promovem a poluição e o desmatamento na Amazônia. – Que enfrentem a fome, promovendo a segurança alimentar na região Pan-Amazônica. – Que zelem pela vida e proteção dos defensores da natureza, denunciando e enfrentando, em todos os países da região Pan-Amazônica, sua perseguição, criminalização, judicialização, ameaças, desaparecimentos e assassinatos por aqueles que são os novos traficantes e predadores das florestas, máfias e assassinos que afetam a vida das cidades e outras formas de vida. A solidariedade entre nossos povos deve ser efetiva e afetiva com eles e com eles; Nossa incidência deve ser sustentada para que os Estados garantam suas vidas a partir da ratificação e cumprimento do Acordo de Escazú, condenando os perpetradores e honrando os mártires. – Que garantam a autodeterminação da Guiana colonizada pela França.

30. Promover o comércio de bens produzidos em sistemas compatíveis e em harmonia com a Amazônia. Nossas alternativas incluem agrofloresta ecológica, agricultura familiar camponesa e manejo comunitário da floresta, para a substituição da economia da destruição da Amazônia por uma economia das florestas.

31. Promover Assembleias da Terra para enfrentar a captura corporativa e o fracasso das conferências das Nações Unidas sobre clima, biodiversidade e sistemas alimentares, que não fornecem uma resposta eficaz à crise climática e ecológica.

32. Gerar novas formas de integração regional, a partir da consolidação de um bloco de países amazônicos que permita avançar rumo ao pós-extrativismo na Amazônia.

33. Exigir o compromisso dos Estados na construção de mecanismos regionais que garantam o respeito ao livre trânsito dos habitantes da Bacia Amazônica em todos os países que a compõem.

34. Apoiamos a resolução dos juízes da Corte Internacional dos Direitos da Natureza que propuseram a realização de uma Corte dos Direitos da Natureza no Canadá, de onde vem o capital do projeto Belo Sun, que deve ser desenvolvido no grande retorno do Xingu, para tornar visível e denunciar na origem, como seus recursos estão sendo usados ​​para a destruição da Amazônia.

35. Conclamamos a diversidade de organizações que trabalham pela defesa e atenção integral da Amazônia a continuar fortalecendo suas capacidades transformadoras nos processos de articulação em torno das Iniciativas de Ação do FOSPA.
A FOSPA continuará tecendo alianças com os diferentes movimentos sociais do mundo com o objetivo de ampliar as ações de superação da crise humanitária, ambiental e climática e influenciar os órgãos governamentais internacionais para a adoção de políticas condizentes com esse propósito global.

Em 31 de julho de 2022, em Belém do Pará, Brasil,
Capital da resistência, trincheira dos povos.

“TECENDO A ESPERANÇA NA PANAMAZÔNIA”

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